La escena es conocida: a mitad de temporada, el modelo que mejor se vende ya no tiene M ni L, pero quedan pilas de XS y XXL. No es mala suerte: es haber comprado sin curva de talles.
Qué es la curva de talles
Es la proporción en que se vende cada talle. Si de cada 20 pantalones vendidos, 2 son 36, 5 son 38, 6 son 40, 4 son 42 y 3 son 44, esa es tu curva para pantalones. Comprar respetando esa proporción reduce faltantes y sobrantes.
Cómo calcularla con tus datos
- Tomá las ventas de una categoría (por ejemplo, jeans) de una o dos temporadas.
- Sumá las unidades vendidas por talle.
- Calculá el porcentaje de cada talle sobre el total.
Esto sólo es posible si cada venta se registró con su variante. Si las ventas se cargaron como "jean" sin talle, no hay curva. Ver stock por talle y color.
Una trampa: las ventas perdidas
Si un talle estuvo agotado la mitad de la temporada, vendió menos de lo que podría haber vendido. La curva calculada lo subestima. Conviene mirar también cuánto tiempo estuvo cada talle sin stock y corregir hacia arriba los que se agotaron temprano.
Curvas distintas para cosas distintas
- Por categoría de prenda (remeras, jeans, abrigos).
- Por público (mujer, hombre, niños).
- Por local, si tenés varios con públicos diferentes.
En calzado, la curva es de numeración: ver stock de calzado por numeración.
Del cálculo a la orden de compra
Con la curva, la compra se arma así: definís cuántas unidades del modelo vas a comprar y las repartís según los porcentajes. Si el proveedor vende por curva cerrada (un "pack" de talles fijo), comparala con la tuya y combiná packs o pedí talles sueltos.
Reponer durante la temporada
La curva también guía la reposición: los talles que se agotan primero son los que hay que reponer. Un reporte de stock por variante muestra qué combinaciones están en cero en cada modelo.
Las compras por curva son parte del ciclo de temporadas y liquidaciones. SuperStock registra ventas y stock por talle y color, que es la materia prima de la curva. Ver software para indumentaria.