En la panadería y la fiambrería, gran parte de lo que se vende se pesa: pan por kilo, facturas sueltas, fiambres, quesos, aceitunas, frutos secos. Sin una balanza conectada, el vendedor pesa, calcula el importe y lo anota o lo tipea en la caja. Es lento y se presta a errores.
Cómo funciona con balanza etiquetadora
- El vendedor elige el producto en la balanza y pesa.
- La balanza calcula el importe con el precio por kilo vigente.
- Imprime una etiqueta con código de barras.
- En la caja, se escanea la etiqueta y se cobra.
Nadie tipea precios ni pesos. El mostrador atiende y la caja cobra, cada uno en lo suyo.
Un precio, un origen
El precio por kilo de cada producto tiene que venir del sistema. Si se cambia en la balanza a mano y no en el sistema (o al revés), aparecen diferencias. Con la balanza integrada, el cambio se hace una vez.
Stock de productos por peso
Cada venta descuenta los kilos vendidos del stock. En fiambrería esto es clave: permite comparar lo vendido con lo comprado y medir mermas (recortes, producto que se seca). Ver cómo gestionar una fiambrería.
Balanzas en SuperStock
En la solución para panaderías y fiambrerías, SuperStock trabaja con balanzas con etiqueta para vender por peso al instante, junto con facturación rápida y caja diaria. En supermercados, trabaja con balanzas KRETZ y SYSTEL: ver balanzas en la caja del supermercado.
Buenas prácticas
- Nombres de producto cortos y claros en la balanza.
- Revisar la calibración según las normas vigentes.
- No vender "a ojo" productos que tienen código de balanza.
Para ver cómo se integra al resto de la gestión, cómo gestionar una panadería y software para panaderías y fiambrerías.