Una empresa de limpieza que abastece oficinas, un hotel, un colegio o una clínica: los clientes corporativos compran volumen y con regularidad, pero negocian precios y condiciones. Para la distribuidora son clave, y también un riesgo si los acuerdos no se respetan o las cuentas no se siguen.
Listas de precios por tipo de cliente
El precio negociado tiene que estar en el sistema, no en la memoria del vendedor. Dos formas habituales:
- Lista por tipo de cliente: corporativo, institucional, comercio.
- Lista propia para los clientes con acuerdos particulares.
En la solución para limpieza, SuperStock maneja listas de precios por tipo de cliente, para que el preventista y la facturación usen siempre el precio acordado. Más sobre listas en listas de precios en una distribuidora.
Pedidos grandes y regulares
Los corporativos suelen repetir su pedido con pocas variaciones. Registrar su pedido habitual y su frecuencia facilita la preventa y la planificación de compras. Ver pedidos recurrentes y frecuencia de visita.
Facturación y documentación
Algunas empresas piden orden de compra previa, remito firmado o facturación con un formato determinado. Tener claro el circuito de cada cliente evita que una factura quede trabada por falta de un papel.
Cuenta corriente
- Plazo de pago acordado (30, 60 días).
- Límite de crédito según el volumen.
- Seguimiento de facturas vencidas.
Ver cómo gestionar cuentas corrientes de clientes.
Rentabilidad por cliente
Un cliente grande con precio muy ajustado, plazo largo y entregas frecuentes puede dejar menos de lo que parece. Mirar la rentabilidad por cliente —ventas, margen y plazo de cobro— ayuda a renegociar con datos. SuperStock ofrece reportes de rentabilidad.
Los clientes corporativos son uno de los desafíos que aborda la solución de Pracsys para artículos de limpieza. Para el resto de la operación, ver cómo gestionar una distribuidora de limpieza.