La cuenta corriente es una herramienta comercial: permite que clientes profesionales o comercios compren sin pagar en el momento. Bien administrada, fideliza y aumenta las ventas. Mal administrada, convierte las ventas en deudas que no se cobran.
Reglas claras por cliente
- Límite de crédito: cuánto puede deber.
- Plazo: cada cuánto paga (semanal, quincenal, mensual).
- Lista de precios que le corresponde.
- Quién autoriza excepciones.
Control en el momento de la venta
El vendedor tiene que ver el saldo del cliente antes de confirmar la venta. Si supera el límite, la venta requiere autorización. SuperStock maneja cuentas corrientes con saldo, límite de crédito, listas de precios diferenciadas, historial de compras y cobranzas.
Resúmenes periódicos
Enviar al cliente, en la fecha pactada, el resumen con todos los comprobantes del período. Un resumen claro reduce discusiones y acelera el pago.
Imputar cada pago
Cada cobro se aplica a los comprobantes que cancela. Así se sabe qué está pago y qué está vencido. Si el cobro se hace en la calle, registrarlo en el momento: Pracsys Móvil registra cobros desde el celular con recibos que se sincronizan. Ver cobranzas en ruta.
Seguimiento semanal
- Listado de clientes con deuda vencida, ordenado por antigüedad.
- Contacto temprano con los que se atrasan.
- Revisión de límites de los clientes que crecen o se atrasan.
Señales de alerta
- Compras que crecen mientras los pagos bajan.
- Pagos parciales que no cancelan comprobantes.
- Cheques o pagos rechazados.
- Un cliente que empieza a comprar en otro lado lo que pagaba contado y a vos a cuenta.
Ejemplos por rubro: talleres y mecánicos, revendedoras de perfumería, clientes corporativos de limpieza. Para el marco general, cómo organizar las ventas.