En un corralón, la venta muchas veces no termina en el mostrador: el material se entrega en la obra, a veces en varias etapas. Si esas entregas se organizan con papelitos y llamadas, aparecen los problemas de siempre: entregas duplicadas, material que se entrega a quien no corresponde y clientes que no saben qué les falta recibir.
1. Registrar lo vendido pendiente de entrega
Cada venta con entrega queda como pendiente hasta que el material llega a la obra. Ese pendiente es lo que permite:
- Saber qué material está comprometido y no se puede vender a otro.
- Responderle al cliente qué le falta recibir.
- Planificar el trabajo de los camiones.
La diferencia entre stock físico y disponible está explicada en stock de materiales de construcción.
2. Programar por zona y capacidad
Agrupar las entregas por zona y por día, teniendo en cuenta la capacidad de cada vehículo (peso y volumen), reduce viajes y permite dar al cliente una fecha realista. La lógica es la misma del reparto de una distribuidora: ver cómo organizar el reparto.
3. Remito por cada entrega
Cada salida de material lleva su remito con lo que efectivamente se entrega. Si es una entrega parcial, el remito descuenta del pendiente. El cliente o el responsable de la obra firma la recepción.
4. Controlar la carga
Antes de salir, verificar que lo cargado coincide con el remito. En materiales pesados, un error de carga significa un segundo viaje.
5. Registrar lo que vuelve
Material rechazado, sobrante o que no se pudo descargar tiene que volver al stock en el sistema en el momento en que vuelve al patio.
6. Cobranza y cuenta corriente
Muchos clientes del corralón son constructores que compran a cuenta. Con las entregas registradas, la cuenta corriente refleja lo facturado y lo entregado, y el resumen es claro para ambas partes. SuperStock lleva cuentas corrientes con saldo e historial de cada cliente.
Indicadores útiles
- Material vendido pendiente de entrega (total y por cliente).
- Entregas por día y por vehículo.
- Entregas reprogramadas y su motivo.
Las entregas son el componente logístico que distingue al corralón. Para ver el resto de la gestión, volvé a cómo gestionar una ferretería y un corralón o mirá la solución para ferreterías y corralones.