En casi cualquier negocio, una parte chica de los productos explica la mayor parte de las ventas. Identificar esos productos permite concentrar ahí el esfuerzo: que nunca falten, que se cuenten seguido, que se compren bien. Esa es la idea del análisis ABC.
Cómo se hace
- Tomá las ventas de un período (por ejemplo, seis meses) por artículo.
- Ordená los artículos de mayor a menor venta (en dinero, unidades o margen, según lo que quieras analizar).
- Calculá el porcentaje acumulado.
- Clasificá:
- A: los primeros, que suman la mayor parte de la venta (por ejemplo, el primer 70–80%).
- B: el tramo siguiente.
- C: el resto, que suma poco.
Los cortes son orientativos; lo importante es separar lo crítico de lo accesorio.
Qué hacer con cada grupo
Productos A (alta rotación)
- Stock mínimo y punto de pedido definidos (ver punto de pedido).
- Conteos frecuentes.
- Mejor ubicación en el depósito y en el salón.
- Negociación prioritaria con proveedores.
Productos B
Control regular, reposición periódica.
Productos C (baja rotación)
- Stock mínimo o trabajo a pedido.
- Revisar si vale la pena mantenerlos.
- Vigilar el capital inmovilizado (ver stock valorizado).
Por unidades, por dinero o por margen
Un producto puede ser A en unidades y C en margen. Hacer el análisis por margen muestra qué productos sostienen realmente el negocio.
Con datos del sistema
El análisis requiere que cada venta se registre con su artículo. SuperStock incluye ranking y rentabilidad por producto, con exportación a Excel para hacer el análisis a medida. Ejemplos por rubro: baja rotación en repuestos, faltantes en supermercados.