En un supermercado o autoservicio, las compras tienen un ritmo propio: el preventista de lácteos viene los lunes, el de bebidas los miércoles, el de limpieza cada quince días. Si cada visita se resuelve "a ojo", mirando la góndola, se compra de más lo que se ve y de menos lo que está en el depósito.
1. Agenda de proveedores
Armá un calendario: qué proveedor viene qué día, con qué frecuencia y cuánto tarda en entregar. Sabiendo la próxima visita, sabés cuántos días de venta tiene que cubrir cada pedido.
2. Pedir con datos
Antes de cada visita, sacá del sistema el listado de ese proveedor con:
- Stock actual de cada producto.
- Venta promedio diaria.
- Cuántos días faltan hasta la próxima visita.
La cantidad a pedir sale de esa cuenta. Para el método completo, ver punto de pedido.
3. Recepción con control
- Cantidades contra el pedido.
- Precios de la factura contra lo pactado.
- Fechas de vencimiento de los perecederos (rechazar lo que llega con fecha corta).
- Ingreso al stock en el momento.
Una recepción sin control es la puerta de entrada de muchas diferencias de stock.
4. Actualizar costos y precios
Si el proveedor cambió precios, actualizá costos y precios de venta en el momento y reetiquetá. Ver precios y etiquetas de góndola.
5. Evaluar proveedores
Faltantes en las entregas, productos con fecha corta, errores de facturación: registrá los problemas y revisalos cada mes. Ver cómo evaluar proveedores.
Errores frecuentes
- Comprar por la oferta del preventista sin mirar el stock.
- No revisar el depósito antes de pedir.
- Recibir sin controlar fechas.
Más en errores de compra frecuentes.
SuperStock incluye stock en tiempo real, órdenes de compra, recepción de mercadería, deudas con proveedores y comparativa de precios. Ver software para supermercados y autoservicios.